martes, 29 de abril de 2014

El sueño (III). Trastornos en adultos (1).


"Temes a la imaginación. Y a los sueños más aún. Temes a la responsabilidad que puede derivarse de ellos. Pero no puedes evitar dormir. Y si duermes, sueñas. Cuando estás despierto, puedes refrenar, más o menos, la imaginación. Pero los sueños no hay manera de controlarlos".
[Haruki Murakami]



La clasificación actual de los trastornos del sueño incluye cuatro categorías:

  1. Disomnias: trastorno de iniciación y mantenimiento del sueño, trastorno de somnolencia excesiva y trastornos del sueño relacionados con el ritmo circadiano.
  2. Parasomnias: trastornos del despertar, trastornos de la asociación sueño-vigilia y alteraciones asociadas al sueño REM/MOR.
  3. Trastornos asociados con alteraciones médicas o psiquiátricas.
  4. Otros trastornos del sueño.
Los trastornos del sueño pueden tener una repercusión importante en nuestra calidad de vida y pueden afectar a cómo nos sentimos cuando estamos despiertos. 


INSOMNIO

Se define como un trastorno caracterizado por la reducción de la capacidad de dormir como consecuencia de factores psicológicos, biológicos y/o ambientales.
Aunque el insomnio ha de definirse en relación a la necesidad de sueño de cada persona y según diferentes factores (sexo, edad, etc.), se suelen utilizar algunos criterios para operativizar una definición concreta:

- Latencia de sueño superior a 30 minutos.
- Tiempo total de vigilias nocturnas superior a 30 minutos.
- Tiempo total de sueño por la noche inferior a 6 horas.
- Tener somnolencia diurna y decremento del rendimiento.
- Síntomas presentes más de tres veces por semana.
- Duración de la sintomatología superior a un mes.

Es el trastorno del sueño más frecuente en la población (en torno a un 5-9%, llegando al 20% en la tercera edad). Las mujeres lo padecen con más frecuencia que los hombres.
Se describen dos tipos de insomnio: transitorio/situacional (causado por alteraciones ambientales, cambios de horario -turnos de trabajo nocturnos, vuelos transcontinentales-, factores psicológicos -crisis emocionales agudas-) y crónico/persistente (ocasionado por problemas médicos -dolor-, psiquiátricos -trastornos de personalidad, anorexia nerviosa, depresión, patologías- o conductuales -consumo de alcohol, estimulantes, fármacos depresores del sistema nervioso central-).


SÍNDROME DE APNEA DEL SUEÑO

Es una alteración de la respiración caracterizada por una interrupción repetitiva, y de duración de más de 10 segundos, del flujo aéreo nasobucal, que aparece durante el sueño y que está provocada por una obstrucción de las vías aéreas superiores.
Casi todas las personas, especialmente las que roncan, tienen episodios esporádicos de apneas durante el sueño, pero no interfieren en él.
Afecta predominantemente al sexo masculino y aumenta con la edad alcanzando el máximun entre los 40 y los 69 años.

Hay tres tipos de apneas: obstructiva (de las vías respiratorias superiores. Parada del flujo aéreo a pesar del esfuerzo muscular persistente), central (cese del flujo nasobucal y falta de movimientos respiratorios de los músculos torácicos y abdominales) y mixta (comienza como una apnea central y termina como una obstructiva).

Durante un período de apnea del sueño, el nivel de dióxido de carbono en sangre aumenta y el de oxígeno disminuye, lo que provoca que la persona se despierte jadeando para poder respirar. Los sujetos suelen sentirse somnolientos y aturdidos durante el día. 
La apnea afecta a los procesos intelectuales, emocionales, a las funciones ejecutivas y a la ganancia de peso.


NARCOLEPSIA

Es un trastorno neurológico caracterizado por episodios de sueño en momentos inapropiados. El síndrome está integrado por cuatro síntomas:

- Crisis de sueño/somnolencia diurna: necesidad irresistible de dormir en cualquier momento y lugar, pero suele ocurrir en circunstancias monótonas y de aburrimiento. Este episodio de sueño suele durar entre 2 y 5 minutos, aunque pueden llegar a los 15, y la persona se despierta sintiéndose despejada.
- Cataplejía/cataplexia: la persona sufre un grado variable de pérdida del tono muscular y, en algunos casos, queda completamente paralizada desplomándose sobre el suelo. El sujeto permanece totalmente consciente aunque no se mueva. La pérdida de tono muscular puede ser generalizada o limitarse a un grupo de músculos. Suele desencadenarse por emociones intensas o esfuerzos físicos bruscos (risa, ira, llanto, atrapar un objeto repentinamente, intentar conseguir que un niño obedezca, tener un orgasmo).
- Parálisis del sueño: tiene lugar al quedarse dormido o al despertar. El sujeto experimenta la sensación de no poder mover ningún músculo. La persona puede reaccionar y superar la parálisis si se le toca o escucha a alguien llamándole por su nombre.
- Alucinaciones hipnagógicas: la persona tiene sueños mientras yace despierta. Son alucinaciones auditivas o visuales, vívidas y terroríficas, que pueden coincidir con la parálisis del sueño.

La narcolepsia es un trastorno hereditario poco frecuente e influido por múltiples factores ambientales. Suele empezar en la adolescencia con la aparición de hipersomnolencia. Las caracterísiticas del patrón de sueño de una persona narcoléptica son:

- Carencia de sueño de ondas lentas. El sueño se inicia en la fase REM.
- Incremento del número de despertares durante la noche (sueño fragmentado).
- Fragmentación de los períodos REM.



Estos trastornos son los más oídos fuera del ámbito de la salud, pero existen algunos más que trataremos en el próximo post.





miércoles, 16 de abril de 2014

El sueño (II). Fases.


"Los sueños son el espíritu de la realidad con las formas de la mentira".

[Gustavo Adolfo Bécquer]



El estudio del sueño se realiza en un laboratorio de sueño. Se registra mediante electroencefalograma (EEG) sobre el cuero cabelludo, electromiograma (EMG) en la barbilla para detectar la actividad muscular y electrooculograma (EOG) en el borde externo de los ojos para detectar los movimiento oculares.


Durante la vigilia, se muestran dos patrones básicos de actividad en el EEG: alfa y beta.
La actividad alfa ocurre cuando el sujeto está descansando (sin actividad física o mental demasiado activas). Estas ondas son mucho más frecuentes cuando los ojos están cerrados.
La actividad beta es asincrónica (muchos circuitos neurales cerebrales diferentes están procesando información activamente). Ocurre cuando el sujeto está alerta o pensando con concentración.

El sueño tiene cuatro fases o sueño No REM, y la fase REM (o sueño MOR):

  1. Fase I: es una transición entre la vigilia y el sueño. Se observa actividad theta. Los párpados se abren y se cierran lentamente y los ojos se mueven arriba y abajo. Al cabo de 10 minutos, se entra en la siguiente fase.
  2. Fase II: el sujeto está profundamente dormido pero si se le despierta podría pensar y afirmar que aún no estaba durmiendo. Es irregular, se incluyen períodos de actividad theta, spindles (o husos) del sueño y complejos K. Unos 15 minutos más tarde el sujeto entra en la fase 3.
  3. Fases III y IV: estas fases no están bien delimitadas. En la fase 3 hay entre un 20-50% de actividad delta, mientras que en la fase 4 hay más de un 50% de esta actividad. Estas dos fases se conocen como sueño de ondas lentas. En la parte de descenso de estas ondas es cuando las neuronas neocorticales pueden descansar, reponerse y participar en el aprendizaje y procesos de memoria. Es la fase más profunda del sueño y en la que el despertar se produce por sonidos fuertes y de forma muy confusa, la persona se muestra aturdida. En esta fase pueden darse terrores nocturnos.
Aproximadamente 90 minutos después del inicio del sueño, y 45 después de que haya empezado la fase 4, se produce un cambio en la actividad fisiológica del cerebro. Entramos en la siguiente fase.

4. Sueño REM, sueño paradójico o MOR: período de actividad desincronizada en el que se dan sueños, movimientos oculares rápidos y parálisis muscular. Las neuronas motoras están muy inhibidas pero el cerebro se encuentra muy activo (el flujo sanguíneo y consumo de oxígeno se incrementan, se producen erecciones y aumento de secreciones vaginales).  Puede que la persona no reaccione a los ruidos, pero puede alertarse ante un estímulo significativo (oír su nombre). Cuando el despertar se da durante este sueño, el individuo está alerta y atento. Los sueños que se dan suelen tener una estructura narrativa. En esta fase aparecen las pesadillas.

Durante el resto de la noche se alternan períodos de sueño REM y sueño No REM. Cada ciclo suele durar 90 minutos e incluye un episodio de sueño REM de unos 20-30 minutos.


Curiosidad:
Un criterio para evaluar las causas de la impotencia en el hombre es observar la dilatación del pene durante el sueño REM en el laboratorio.
Un método casero, sencillo e igual de fiable es colocar una tira húmeda de sellos de correos alrededor del pene antes de irse a dormir. Por la mañana, la examina para ver si las líneas de puntos entre los sellos se han roto.







martes, 15 de abril de 2014

El sueño (I). Introducción.


"Hay que trabajar ocho horas y dormir ocho horas, pero no las mismas". [Woody Allen]

Comienzo una serie de posts sobre la importancia que tiene el sueño en la vida, sus fases, los ritmos biológicos, sus mecanismos fisiológicos, y los trastornos del sueño e intervención adulta e infantil sobre ellos.


El sueño es una conducta, una de las funciones corporales básicas de nuestro organismo que garantiza nuestra supervivencia. Es homeostático por su papel regulador del organismo al permitir que éste se recupere del desgaste producido por la actividad, física y psíquica, realizada durante la vigilia. Favorece diferentes tipos de aprendizaje y el desarrollo del cerebro.

El sueño no puede ser definido únicamente como un trazado en el electroencefalograma o como una conducta instintiva. Es un fenómeno más complejo que debe tratarse de manera interdisciplinar desde diferentes campos de estudio. 
Se puede definir el sueño como como un estado funcional, reversible y cíclico, que presenta unas manifestaciones conductuales características (ausencia de motilidad e incremento del umbral de respuesta a la estimulación externa); a nivel orgánico se producen cambios de actividad en el sistema nervioso, acompañados de modificaciones funcionales y de la actividad intelectual que supone soñar.

Las necesidades de sueño varían de una persona a otra, e incluso en la misma persona dependiendo de la edad, estado emocional y de salud, estilo de vida y demandas sociales. En definitiva, la cantidad de sueño esencial en el ser humano depende de factores biológicos, conductuales y ambientales.

Así, según la cantidad de sueño, hay personas que necesitan dormir más de ocho horas (patrón de sueño largo) y otras que con menos horas de sueño obtienen suficiente descanso (patrón de sueño corto).
En función de la calidad del sueño, se habla de sujetos "buenos dormidores" y "malos dormidores".
Otra diferencia es la tendencia a trasnochar o a madrugar. Los sujetos matutinos se levantan y se acuestan temprano, y los sujetos vespertinos tienden a levantarse y acostarse tarde ya que presentan un adormecimiento mucho más lento que los primeros. Las personas matutinas tienen una mayor activación y tiempos de reacción más cortos que los vespertinos a primera hora de la mañana, y viceversa.

Aunque el sueño es un estado durante el cual disminuye la respuesta a los estímulos ambientales, se conserva la consciencia. Los datos indican que determinados mecanismos cerebrales que se activan durante el sueño son los mismos que se activarían si los acontecimientos de los sueños estuvieran ocurriendo en la realidad.

La somnolencia probablemente sea la motivación más apremiante (excluyendo los efectos del dolor intenso y la necesidad de respirar). Podemos suicidarnos negándonos a comer o beber, pero no nos podemos enfrentar indefinidamente, de forma natural, a la necesidad de dormir.



jueves, 10 de abril de 2014

"No puedes salvar a las personas, sólo puedes amarlas". [Anais Nin]


"Del Quijote se puede recrear el mundo. Como si el mundo estuviese siempre a un paso de la catástrofe y sólo la palabra pudiese salvarlo, la imaginación sostenerlo y la acción proyectarlo". [Carlos Fuentes]


¿Nunca has tenido la sensación de impotencia de querer salvar a todo el mundo y no poder?
¿Nunca has estado horas y horas, días, semanas y meses queriendo ayudar a alguien con un problema? ¿Ayudarles a ayudarse a sí mismos?
¿Nunca has intentado dibujar una sonrisa forzada en alguien que te importa?
¿No has querido sacar a alguien del mundo oscuro en el que se ha sumergido, o has intentado que no se hundiera más?
¿Nunca has visto a una persona amada zozobrar y saber que se va a dejar enterrar en vida?
¿No sientes que el mundo está en tus manos y que se te cae porque éstas no son lo suficientemente grandes?
A veces, ¿no deseas cerrar los ojos y dormirte para que todo sea un sueño o se solucione mientras duermes?
¿No tienes la sensación de que todo seguirá exactamente igual cuando tú mueras?
¿No desearías tener rotuladores mágicos para pintar sonrisas en todos los rostros que se cruzaran en tu camino?

Si en algún momento has sentido esto, ¿qué te pasa?
Significa que padeces la enfermedad más sana que podrías sufrir: la benevolencia, la caridad, la misericordia, el altruismo, la compasión, la bondad... 

Gozas de amor ajeno y, por qué no, de amor propio también.

Tienes en tus manos la posibilidad de sonreírle a la vida y que ésta, y los que te rodean, te devuelvan mil sonrisas hilarantes.

Bienvenido al mundo. Mereces estar aquí y vivir. 

Sólo eso, vivir...