"La naturaleza trabaja con enorme derroche: sólo en el cerebro humano hay seiscientos mil millones de células. ¿Qué importa, pues, una sensación oculta, una emoción inconsciente? A veces me parece que no importa mucho. Y otras pienso que todo depende de eso".
[Sándor Márai]
Regreso, tras dos meses sin publicar, con un tema trascendental en nuestra sociedad: las emociones. A lo largo de varios posts, analizaré cada emoción desde el punto de vista de la Psicología.
En el lenguaje coloquial, se utilizan como sinónimos de emoción: el afecto, el humor (tono emocional de base) y el sentimiento. Voy a aclarar algunas diferencias para, a continuación, seguir con una definición breve del concepto de emoción.
Afecto: es una condición neurofisiológica. Posee valencia (positiva o negativa) e intensidad (baja o alta). Tiene que ver con la preferencia y permite conocer el valor que tienen para la persona las distintas situaciones a las que se enfrenta. Es primitivo, universal y simple. Existe una tendencia innata hacia el afecto positivo, de tal manera que la meta de toda persona es obtener placer.
Humor o tono emocional de base: no hay que confundirlo con la emoción de humor. Es una forma específica de estado afectivo e implica la existencia de tono o intensidad. Conlleva el conjunto de creencias acerca de la posibilidad que tiene la persona de experimentar placer o dolor en el futuro a partir de sus relaciones con el medio ambiente físico y social.
Sentimiento: es la experiencia subjetiva de la emoción. Se refiere a la evaluación, momento a momento, que un sujeto realiza cada vez que se enfrenta a una situación.
La emoción es un proceso intenso y breve que analiza situaciones significativas, las interpreta subjetivamente, las exterioriza y nos prepara para la acción produciendo cambios en la actividad fisiológica.
Las emociones cumplen tres funciones generales:
- Adaptativa: preparan al organismo para la acción.
- Social: comunican nuestro estado de ánimo.
- Motivacional: facilitan las conductas motivadas y las dirigen hacia una meta.
Las funciones adaptativas de las emociones primarias son:
- Sorpresa: exploración.
- Asco: rechazo.
- Alegría: afiliación.
- Miedo: protección.
- Ira: autodefensa.
- Tristeza: reintegración.
En sucesivos posts analizaré las funciones adaptativas de cada emoción primaria y hablaré de las emociones primarias y secundarias (culpa, vergüenza, orgullo, celos, azoramiento, arrogancia, etc.), desarrollaré el proceso emocional, los desencadenantes, manifestaciones emocionales y su evaluación.
Es un tema muy extenso y desconocido sobre el que, poco a poco, iré arrojando luz, alternándolo con temas diversos.
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